miércoles, 24 de octubre de 2012

Bolinaga


Este es el curriculum delictivo del bueno de Bolinga, este tío es el que el gobierno del Rajoy ha dejado en la calle por motivos humanitarios, esos que este etarra no tuvo en su día cuando se le pregunto por el paradero de Ortega Lara. Lo peor de todo esto es que en España ha existido una pasividad absoluta ante este asunto, podríamos comparar este echo con otro de no hace tiempo, esa gran acción que el Zapaterismo llevó acabo con el etarra De Juana Chaos y que en aquella ocasión multitud de españoles salimos a la calle para mostrar nuestro rechazo a las leyes antiterroristas, sin embargo, en esta ocasión  ni siquiera la AVT ha salido a la calle,tan solo ha mostrado su rechazo ocasionalmente en la prensa pero si  algo se echa en falta es el que no haya organizado concentraciones de repulsa. Basta ya de asociaciones politizadas, y duele decir esto de la AVT pero es algo que recuerda de alguna forma a esos sindicatos que solo salen a la calle cuando es la derecha la que manda. 
NI UN PASO ATRÁS CONTRA ETA
José Antonio Ortega Lara fue liberado en 1997, casi un año y medio después de que ETA lo secuestrara. Cuando la Guardia Civil le preguntó por el paradero del funcionario de prisiones a Jesús María Uribetxeberria Bolinaga, uno de los secuestradores, prefirió no dar ninguna pista. «Que se muera de hambre ese carcelero», respondió. 532 días después de su secuestro, la Guardia civil encontró a Ortega Lara en un zulo. ETA no colaboró de ninguna manera.
Bolinaga fue condenado en 1998 a 32 años de cárcel por el secuestro. Lo detuvieron en mayo de 1997, después de que la Guardia Civil encontrara pruebas del pago a un tal «Bol» por parte del cabecilla de ETA Juan Luis Aguirre Lete.
Enseguida la Guardia relacionó esas siglas con Jesús María Uribetxeberria Bolinaga, natural de Mondragón, y montaron un dispositivo de vigilancia. Fue así como comprobaron que acudía regularmente junto a otros tres etarras a una nave a la que transportaban comida.
El exjuez Baltasar Garzón autorizó la detención de Bolinaga y los otros tres etarras en una operación en la que participaron más de 500 policías. Pero nunca revelaron el lugar donde Ortega Lara estaba secuestrado. Así lo dijo el entonces ministro del Interior Jaime Mayor Oreja: «Pretendían dejarle morir de hambre si no lo encontraba la Guardia Civil».
Además de por el secuestro de Ortega Lara, Bolinaga fue condenado por su participación en los asesinatos de los guardias civiles Mario Leal Vaquero, Antonio López y Pedro Galmares.
Por entonces tenía 41 años, no trabajaba y vivía con su madre. Y no tenía tanto interés por su vida. Cuando fue trasladado a Madrid para declarar en la Audiencia Nacional estuvo a punto de provocar un accidente. Cuando el coche en el que era trasladado rebasó a dos motoristas de la Guardia Civil a la altura de Burgos se abalanzó por sorpresa sobre el conductor con la inteción de chocar contra las dos motocicletas. Los agentes que lo custodiaban lograron reducirlo y evitar que «muriera matando».