miércoles, 17 de octubre de 2012

Darwin Passaponti

 Concluída la movilización popular e inmediatamente después del diálogo Perón-Pueblo que se generó, espontáneo y casi increíble, los manifestantes comenzaron a abandonar la Plaza de Mayo con el colorido de las antorchas encendidas.

La Avenida de Mayo era un desfile incesante de personas que al pasar frente al edificio del Diario Crítica, cuna de cipayos e izquierdistas antiperonistas, silbaban estruendosamente.

Al comenzar a pasar por allí las columnas de la Alianza Libertadora Nacionalista, comenzaron a disparar con armas de fuego desde las ventanas del diario.

Los grupos de la Alianza se parapetaron en un lugar de la vereda de enfrente y utilizando las mesas como escudo, respondieron el ataque generándose un grueso tiroteo. En medio de la vereda, cayó alcanzado por las balas cobardes de los enemigos del Pueblo, Darwin Passaponti, un joven poeta de 17 años. Había recibido un tiro en la frente, llevaba en su solapa el cóndor, la insignia de la Alianza Libertadora Nacionalista, hacía unos meses había comenzado a militar en la Unión Nacionalista de Estudiantes Secundarios; otros dos jóvenes heridos de la Alianza Nacionalista, murieron varios días después.

Llegado el día 18 de octubre, la cifra fue de cincuenta heridos y un muerto. Del bando agresor, luego de la intervención policial y del Regimiento 3, se detuvieron a los atacantes pertenecientes al diario Crítica y se secuestraron todas las armas


POEMA EN HOMENAJE A PASSAPONTI

Bala entre ceja y ceja
¿De dónde nace este río?

Creyera sus fuentes ciegas.

Ardores de sangre moza.

Rebullen por las aceras;

Broncas voces, pechos recios,

Al aire las cabelleras...

¡No queremos ser colonia

le pesare a quien le pesa!

Si los pies están llagados

Corazón mueve las piernas,

Si callos las manos tienen

Mejor aprietan la enseña,

Si roncas están las voces

Su furia el viento les presta.

Para vivar a la Patria

Buenos Aires se despierta

Camarada Passaponti,

¿Sientes tu sangre en las venas?

Passaponti, Passaponti,

La columna pasa aprisa.

Si no ocupas tu lugar

No lucirás como estrella.

La noche estaba velada

Y Buenos Aires de fiesta,

Cien mil luminarias arden

Porque en ellas conociera

Que la noche era propicia

Para encender una estrella

Camarada Passaponti,

Está la muerte que acecha

Detrás de aquellas ventanas

Defendida por diez rejas.

¡Delito vivar la Patria!¡

Delito quererla entera!

Comunistas y ladinos

Esto lo ven como afrenta,

Levantan crispado el puño

Y bajan la frente aviesa;

Como no suben de amores.

A los ¡viva! ¡muera! ¡muera!

Desde "Crítica" responde

La Antipatria saña negra.

¡Viva la patria! ¡Que viva!

Desde "Crítica" ¡Que muera!

Ya no pueden con su sangre

Quienes tienen sangre recia.

La injuria enciende el encono,

Clama el encono,

¡Camarada Passaponti,

No des el pecho a las fieras

Que apuntan agazapadas

Detrás de aquellas diez rejas!

-El Hombre Nacionalista

No se esconde en la pelea,

¡Que tiren agazapadas!

Y apunten bien ésas fieras

Que en esta noche velada

Quiero encender una estrella

Que tenga catorce puntas

Del color de mis venas!

Passaponti, Passaponti,

Bala entre ceja y ceja,

Mano malvada te mata

Por defender cosa buena

Saltaron catorce puntas

Del color de tus venas

Para prenderse del cielo

Y brillar con las estrellas


Por: H.M.B.
Publicado en "Tacuara", vocero oficial de la UNES, Año I, Nº 3, Buenos Aires, en Noviembre de 1945