miércoles, 22 de febrero de 2012

Yukio Mishima

El problema es que el entorno político moderno ha comenzado a actuar con la irresponsabilidad propia del arte, reduciendo la vida a un concierto absolutamente ficticio; ha transformado la sociedad en un teatro y al pueblo en una masa de espectadores…


La acción más pura y esencial logra retratar los valores de la vida y las cuestiones eternas de la humanidad con una profundidad mucho mayor que un esfuerzo humilde y constante.

Mi necesidad de transformar la realidad era una necesidad urgente, tan importante como las tres comidas diarias o dormir.